martes, 22 de abril de 2008

Un coloso de 25 años…

Los 2.400 puestos con que contaba la Sala Ríos Reyna el día de su inauguración resultaron insuficientes para la cantidad de personas que deseaban presenciar el acto. Ese día fue el martes 19 de abril de 1983, cuando luego de la bendición de la obra por su Eminencia José Alí Cardenal Lebrún (arzobispo de Caracas), las palabras de Luis Herrera Campíns (presidente de la República) y del doctor Antonio López Acosta (Presidente del Centro Simón Bolívar), le correspondió a la Orquesta Sinfónica Venezuela, dirigida por José Antonio Abreu, ejecutar La margariteña de Inocente Carreño, con la cual se abría completamente el Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño. El público que no pudo entrar a la sala ese día lo haría en los días siguientes, cuando se realizaron funciones especiales con estradas gratis para dar a conocer las instalaciones del Teatro, las cuales se venían realizando de esta forma desde el día 15.

El proyecto concebido como una sala de conciertos para la citada orquesta fue modificado en 1971 por el entonces presidente del Centro Simón Bolívar, Gustavo Rodríguez Amengual, quien solicitó que se convirtiera en una sala de usos múltiples que permitiera la presentación de ballet, ópera, conciertos y otras manifestaciones artístico-culturales.

Quedaba atrás la idea inicial de la orquesta, agrupación musical fundada en 1930 por iniciativa del maestro Pedro Antonio Ríos Reyna, quien desde mediados de siglo venía planteando la necesidad de un nuevo escenario para Caracas, que además pudiera servir de sede para realizar su programación.

La construcción del “Teresa” se inició a finales de 1972, luego de conocerse el resultado del concurso convocado para la elaboración del anteproyecto de una sala de conciertos para sede de la referida orquesta. En esa oportunidad resultó ganador el proyecto presentado por Jesús Sandoval, Tomás Lugo y Dietrich Künckel.

La modificación del proyecto original los trajo consigo la necesidad de buscar un nombre que sintetizará o reconociera el quehacer artístico venezolano realizado hasta entonces. Es así como se decide rendir un homenaje a la primera artista venezolana de fama internacional, Teresa Carreño. Ella había nacido en Caracas, el 22 de diciembre de 1853, y que con el tiempo se convirtió en una notable compositora, una excelente mezzosoprano y una de las pianistas más famosas del siglo XIX y comienzo del XX. Actualmente en el teatro se le rinde culto a esta artista en la Sala de Exposición Permanente Teresa Carreño, abierta al público desde 1988. Desde entonces el Teresa es la casa de Teresa.

El complejo, edificado sobre un terreno con superficie de 22.586 m2, 80 mil m2 de construcción y con un costo de cerca de 500 millones de bolívares, fue concebido como una estructura arquitectónica integrada al Parque Los Caobos.

Desde su apertura, la Sala Ríos Reyna o “Sala Grande” como se conoce dentro del teatro, se convirtió en el sitio predilecto para la presentación y realización de importantes eventos socio-culturales y artísticos de la ciudad de Caracas. Por su escenario han pasado destacadas figuras internacionales como Marcel Marceau, Vittorio Gassman, Phileppe Genty, Renata Scotto, Luciano Pavarroti, Placido Domingo, Monserrat Caballé, Katia Riccielli, Aprile Millo, Dolora Zajic, Ruggero Raimundi, Claudio Abbado, Verónica Dudadota, Zubin Mehta, Ricardo Muti, Juan Luis Guerra, Julio Bocca, Miguel Bosé, Joaquín Sabina, Chico Buarque, Facundo Cabral, Vikki Carr, Natalie Cole, Isabel Pantoja, Celia Cruz, Paco de Lucía, Sara Baras, Ángel Corella, Julie Kent, Maya Plisetskaya, Antonio Canales, Joaquín Cortes, Cristina Hoyos, Rocio Durcal, Raúl Di Blasco, Les Luthiers, Armando Manzanero, Pablo Milanés, Martirio, Ricardo Arjona, Rafael, Fito Paéz, entre otros. Artistas nacionales como Franco de Vita, Ricardo Montaner, Reynaldo Armas, Serenata Guayanesa, El Cuarteto, Clara Rodríguez, Aquiles Machado, Soledad Bravo, Inés Salazar, Aldemaro Romero, Gustavo Dudamel, Cecilia Todd, José Luís Rodríguez, Alfredo Sadel, Aquiles Báez y Simón Díaz.

Ha recibido también a importantes figuras de la política y de la cultura mundial: su santidad Juan Pablo II, el Rey Juan Carlos de España, Mario Vargas Llosa, Ernesto Sábato, José Saramago, Lech Walesa, los Jefes de Estado de la OPEP, Jefes de Estados de la OEA y el presidente de China Jian Zemín, entre otras.

Desde la presentación La italiana en Ángel de Gioacchino Rossini y Romeo y Julieta con el London Festival Ballet en julio de 1983, como las primeras manifestaciones de ópera y ballet escenificadas en la Sala Ríos Reyna, el repertorio del Teatro en estos géneros se ha ido multiplicando considerablemente, tanto por producciones propias como con artistas internacionales. En agosto de ese mismo año, el propio ballet del Teatro presentó Coppelia en versión de Enrique Martínez.

En los últimos años ha aumentado la programación de tipo político y socio-cultural realizada por la presidencia de la República, lo cual ha permitido el acercamiento de otro público que no había frecuentado los espacios del teatro.

Durante estos veinticinco años la gerencia y dirección del Teatro ha sido responsabilidad de Salvador Itriago (1983-1984), Elías Pérez Borjas (1984-1990), Alberto Grau (1990), Isaac Chocrón (1990-1992 y 1993-1995), Beatriz Rangel (1992-1993), Leonardo Azparren Giménez (1995-1999), Eva Ivanyi (1999-2003) y José Luis Pacheco (2003-2008).



1983-2008, un cuarto de siglo de un gran centro cultural, donde el aplauso no ha cesado. Cada nuevo día, cada nuevo año, es una oportunidad para el despertar de la pasión, de la emoción, de la risa, del deleite.


© Centro Documental
Jesús Eloy Gutiérrez
Jefe Unidad Centro Documental


Texto publicado en el programa de mano “Gala Conmemorativa 25 años Teatro Teresa Carreño”Abril-2008.
Foto: Luis Brito, 1997.

Zarzuela en Venezuela

La Zarzuela tiene sus inicios en el siglo XVII, en la época de la Corte de Felipe IV. Lope de Vega, Calderón de la Barca, Carlos Patiño, Juan Hidalgo, entre otros, se reunían en el pabellón de caza del Palacio de la Zarzuela, a las afueras de Madrid, donde actualmente residen los reyes de España. Este género se diferencia de la ópera principalmente por que utiliza partes cantadas y dialogadas, en lugar de los recitativos, alternado con canciones, coro y danza, desarrollando temas tradicionales.

En el período romántico venezolano se inauguró el ya desaparecido Teatro Caracas (1854-1913). En este se llevaron a cabo las primeras representaciones de zarzuela en el país, a cargo de la Compañía Lírico Dramática de Saturnino Blen en 1864, quienes se estrenaron con la zarzuela Catalina de Rusia o La Estrella de Mar.

El 18 de agosto de 1866 se reinaugura el Teatro La Unión, con el nombre de Teatro de la Zarzuela (conocido también como Teatro Maderero), ofreciendo espectáculos de carácter popular especialmente recordados los nacimientos y jerusalenes. Ubicado en la esquina de Maderero, este recinto reabrió sus puertas con la zarzuela Las Hijas de Eva de Gaztambide. Un mes después se estreno la zarzuela Los Alemanes en Italia de José Angel Montero –autor de la “Virginia”, primera ópera venezolana-, siendo ésta la primera en su género ejecutada en Caracas.

La Zarzuela ocupo un lugar de preponderancia (al igual que la ópera) en el desarrollo musical del país presentando importantes compañías y cantantes del mundo en temporadas en los Teatro Municipal y Nacional de Caracas.

El Teatro Teresa Carreño ha presentado zarzuelas como La Chulapona y Don Gil de Alcala (1991), La Gran Vía (1993), Antología de la Zarzuela (1990-1994-2001) y Luisa Fernanda (2004).
© Centro Documental
Fabiana Sans Arcílagos
Investigadora


Texto publicado en el programa de mano de “La Leyenda del Beso” Marzo-2008

martes, 28 de agosto de 2007

Teatro Teresa Carreño. Gestion Ing. José Luis Pacheco

Esta presentación realizada por keith levizon, nos muestra un pequeño recuento de lo que se ha realizado en la gestión del Ing. José Luis Pacheco, desde el año 2003 hasta el 2006. En ella podremos observar en imágenes desde la reforma realizada en la Sala Ríos Reyna para el mejoramiento acústico (cambio de butacas, equipos innovadores) hasta los espectáculos con sus más destacados representantes.

jueves, 2 de agosto de 2007

La Vie de Bohéme

Hace ciento once años fue estrenada una de las óperas más importantes del repertorio actual. Su primera presentación se llevó a cabo el 1º de Febrero de 1896, en el Teatro Reggio de Turín, bajo la batuta del hoy célebre director, Arturo Toscanini. Esta primera presentación fue tomada con poco entusiasmo por la crítica y artistas; sin embargo, dos meses después logra la consagración y trascendencia en la historia al presentarse (con ciertas modificaciones que realizó su compositor Giacomo Puccini) este mismo año en Palermo, con la dirección de Leopoldo Mugnone. La Bohéme es la cuarta de las doce óperas de Giacomo Puccini. Su libreto fue inspirado en la novela Scénes de la vie de bohéme de Henri Mûrger.

El Barrio Latino y Puccini

El barrio latino actualmente es una zona de encuentro turístico y estudiantil, está ubicado cerca de la Universidad de La Soborna de París. La denominación de Barrio Latino proviene de la Edad Media en el que los estudiantes hablaban el latín como lengua académica. Se destacaron entre sus calles distintos sucesos, uno de ellos fue las barricadas colocadas en las calles durante la Comuna de París. El barrio, fue una zona rodeada de estudiantes en el que la vida bohemia (vida libre) predominaba.

Tanto Mûrger como Puccini se identificaron con el barrio latino por las dificultades que cada uno tuvo que pasar en su juventud. Se alega que Mûrger era uno de los personajes de la vie bohéme y que Puccini tuvo ciertos problemas económicos como les sucede a nuestros cuatro artistas en la Bohéme. Desde temprana edad y luego de la muerte de su padre, el compositor ayudaba a su madre y hermanos con la manutención del hogar, este tocaba el órgano en la iglesia de Lucca.

Puccini, inicia sus estudios en el conservatorio del maestro Calo Angeloni, pero su primer contacto con la ópera lo tiene al ver la presentación de Aída de Verdi en Pisa. Años más tarde la Reina Margarita le concedió una beca en el Conservatorio Real en Milán, ésta era otorgada a estudiantes talentosos pero de pocos recursos. En el conservatorio compartía la habitación con Pietro Mascagni, compositor de Cavalleria Rusticana
. Este es uno de los ambientes que se identifica más adelante en ópera.

Puccini fue protegido por el editor Ricordi quien le imprimió el libreto de su primera ópera Le Villa. La casa Ricordi adquirió los derechos de esta, encargando otra, Edgar. Esta segunda ópera no tuvo éxito, por otro lado se intensificaron sus problemas económicos, su madre fallece y se hace cargo de un hermano que vive fuera de Europa y de su esposa Elvira, quien estaba embarazada. Pero Ricordi no pierde las esperanzas y le propone realizar una nueva ópera haciéndose cargo éste de una bonificación para su manutención hasta que llegara el éxito.

Puccini comprendiendo la importancia del libreto y evitando un nuevo fracaso (razón por la cual tuvo conflictos con sus libretistas, pues era muy exigente) rechaza varias historias hasta que llega a sus manos la que será su primer gran éxito Manon Lescaut, estrenada el 1º de febrero de 1893, tres años antes del estreno de La Bohéme, dejando atrás con esta ópera sus problemas económicos.


Scénes de la vie de bohéme y la Bohéme

Henri Mûrger fue el creador de la novela en la que basó su ópera Giacomo Puccini. Publicada en 1848, la Scènes de la vie de bohéme, era un relato por entregas, que trataba el tema de varios personajes y de su vida en el barrio latino. Esta novela luego fue convertida en una obra teatral en cinco actos. Mûrger debido al éxito que tuvo en París, introdujo historias que poca relación guardaba unas con otras, era un relato si se puede decir desordenado, humorístico, poco estilizado, pero que tenía como trasfondo la presencia realista de cada uno de los personajes, pues fueron habitantes de este barrio y de este mundo.

Puccini junto a sus libretistas Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, no modificaron los personajes, por el contrario organizaron la vida de cada uno de ellos hilándola y relacionándola entre sí. Pero lo mismo no sucedió con la historia, en la ópera se unifican personajes, se reducen sucesos y se obvian situaciones, quedando prácticamente un libreto innovador. A diferencia de éste, existe otro compositor quien realizó su propia bohéme estrenada un año después. Leoncavallo mantuvo la novela similar a como la había realizado Mûrger, no suprimió personajes, simplemente la hiló, pero esta ópera tuvo poco éxito a pesar de tener gran apoyo en su primera presentación.

Retomando a Mûrger y a sus personajes que se desarrollan en el mundo artístico de la época del Rey Luis Felipe de Orleáns, el primero que destaca es Rodolphe, el poeta, quien trata de hacer una representación de él mismo en su vida de bohemio. Alexandre Scaunrd, el músico, era realmente Alexandre Schann, pintor y compositor hijo de un fabricante de juguetes, quien al dejar su vida de bohemio tomó las riendas de la fábrica que su padre le dejara. Marcel, el pintor, era la unificación de la vida de dos pintores de la época, uno de ellos François Germain Lèopold Tabar, quien realizó un cuadro que iba a titular “El paso del Mar Rojo” (como se describe en la ópera), pero que finalmente lo llamó “Niobe y sus hijos asaetados por Apolo y Diana”. En los personajes femeninos igualmente existieron referencias reales como la de Mucette quien murió en un accidente marítimo y Mimì, que murió tísica.

Reales o no los personajes que escogió Puccini se mantienen, Rodolfo, Marcelo, Schaunard, Colline, Mimì y Musetta, entre ellos viven historias que en la novela le corresponden a otros personajes pero como se había dicho, fueron reelaborados. Tal es el caso de Francine quien en la novela de Mûrger fallece de una forma similar a como Puccini crea la muerte de Mimì.

La Bohéme en Venezuela y en el Teatro Teresa Carreño

La primera representación que hubo de la Bohéme en nuestro país fue en el Teatro Municipal de Caracas, antiguamente Teatro Guzmán Blanco, el 14 de marzo de 1901. Esta fue la primera ópera de Puccini presentada en Venezuela, repitiendo aproximadamente veintisiete veces desde su estreno, en distintas temporadas de óperas. Una de estas funciones fue realizada por el tenor Luciano Pavarotti junto a la soprano Ileana Sinnone, quienes interpretaron el papel de Rodolfo y Mimì respectivamente, bajo la dirección de Michelángelo Veltri, en la temporada del año 1974.

Esta ópera ha tenido mucha acogida en Venezuela. En el Teatro Teresa Carreño a los pocos años de su inauguración en 1983, ya se estaba representando por primera vez la Bohéme, interpretada en esta ocasión por la venezolana Inés Salazar, la llamada “Callas venezolana” y uno de los tenores de la ópera de Budapest Peter Kelen, acompañados por la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, dirigidos por Carlos Riazuelo.

Tres más fueron las oportunidades en las que la ópera fue puesta en escena en este teatro. La última en 1996 al cumplirse el centenario del estreno de La Bohéme en Turín. La representación de este año fue realizada exclusivamente por cantantes venezolanos que se empaparon de Puccini, el barrio latino y la vida bohemia para una interpretación magistral, conjuntamente con la Orquesta Sinfónica Venezuela y su director Rodolfo Saglimbeni.

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Fabiana Sans Arcílagos
Centro Documental

Texto publicado en el programa de mano "La Boheme" Agosto-2007

lunes, 21 de mayo de 2007

La Bayadera: de Kalidasa a Petipa

El 4 de febrero de 1877 se estrenó en el Teatro Marynski de San Petesburgo uno de los ballets más resaltantes del siglo XIX: La Bayadera. Esta desarrollada en la india, nos lleva a una historia de amor entre un guerrero y una bayadera, quien es una doncella consagrada y participa con bailes y cantos en ceremonias religiosas. Bayadera proviene de la palabra Devadasi o Servidora de Dios.

En la primera mitad del siglo XIX, el poeta francés Théophile Gautier queda prendado por los encantos de una bayadera que formaba parte de una agrupación que realizaba una gira por Europa. Su nombre era Amani. Inspirado en su belleza, el poeta escribió el ballet Sacontalá, estrenado en 1858 y escenificada por Lucien Petipa, hermano de quien posteriormente se inspirara en este ballet, para realizar La Bayadera. Marius Petipa al igual que Gautier se inspiró en dos poemas en sánscrito de Kalidasa.

El Sánscrito puede denominarse como el idioma más antiguo del que se tiene registro. Tiene aproximadamente 1597 años de existencia. Este idioma se mantiene en la India, y es utilizado por pandits (sabios) y brahmanes (sacerdotes). Kalidasa, fue el poeta de la corte real (ashtana kavi) y el más importante poeta hindú, se dice que fue un Brahman por la forma como están escritos sus poemas.

Sakuntala y La carrera de arcilla fueron los poemas de Kalidasa que inspiraron a Marius Petipa y a Sergei Kuschelok a escribir el libreto para su ballet, el encargado de la música fue Ludwig Minkus. Este fue representado por primera vez por Ekaterina Vazem (Nikia), Maria Gorshenkova como Gamzatti y en el papel de Solor, Lev Ivanov, quien años más tarde fue asistente de Maruis Petipa y coreógrafo de El cascanueces y El lago de los cisnes (II y IV acto). El ballet ha pasado por ciertas modificaciones, por ejemplo: inicialmente tenía cuatro actos con cinco escenas, reduciéndolo en 1919 a tres actos y tres escenas (en el primer acto). Algunas compañías de ballet, la reducen a dos actos y tres escenas, pero sin modificar la esencia de la obra.

Solor un joven guerrero quien al regresar de la cacería del tigre manda a llamar a Nikia, bayadera del templo. El gran Brahman está enamorado de ella, pero la joven lo rechaza y le jura venganza. Por otro lado, el Rajah de la provincia, le ofrece la mano de su hija Gamzatti a Solor, por su valentía. Este acepta a pesar de su juramento de amor a Nikia. En la celebración del casamiento de Solor y Gamzatti, esta ha colocado una serpiente en una cesta que le entregan a Nikia (que está bailando) y la bayadera muere. Abatido por el sufrimiento, Solor entra en el Reino de las Sombras en el que se encuentra Nikia, quien le realiza su último baile.

El Reino de las Sombras es considerada como una de las mejores coreografías del mundo, en la que varias bailarinas (representando espectros de bayaderas) entran por una rampa danzando. Este acto ha sido el más representado por las compañías de ballet, a parte del ballet completo. Algunas compañías que han representado este ballet han sido el Ballet Estable del Teatro Colón, la Compañía Nacional de Danza de México, el Russian State Ballet of Liberia, el Ballet Municipal, el Ballet Nacional de Cuba, entre otros. Se destacan además Nadezhda Gracheva, Ana Pavlova en el papel de Nikia en 1902, y a Rudolf Nureyev con el Real Ballet de Londres, quien se destacó por unas variaciones que realizó en el papel de Solor.

© Centro Documental
Fabiana Sans Arcílagos
Investigadora
Centro Documental

Texto publicado en el programa de mano “La Bayadera" Mayo 2007


miércoles, 6 de diciembre de 2006

La viuda alegre, cien años después

El 28 de diciembre de 1905 fue estrenada en Viena La viuda alegre, entre aplausos y críticas; ha sido una de las operetas más exitosas realizadas en el siglo XX. Su historia nos involucra con lo que es nuestra vida cotidiana. El amor, el dinero y la sociedad son los personajes principales de esta jocosa historia.

La opereta se desarrolla en París; el París de la belle epoque. Este período se caracteriza por la aparición de diversas corrientes pictóricas que influenciaron en el teatro, la música y la danza, además de la naciente organización social en sindicatos o en partidos políticos, creándose así los primeros partidos socialistas.

Esta bella época como fue denominada luego de la primera guerra mundial haciendo referencia al período de 1890 a 1914, tiene en su haber el nacimiento de uno de los restaurantes de mayor renombre internacional, este es el Chez Maxim’s.

Su fama nace a raíz de la exposición universal de 1900. Este restaurante es lo que hoy denominamos cabaret, en el que se presentaban espectáculos que combinan comedia, música y danza (algunas atrevidas), mientras disfrutan de exquisitos platos; se reunían aristócratas, extranjeros, mujeres galantes y famosos. El Maxim’s (como es denominado comúnmente) se ha tomado como referencia en la literatura y en la música, como es el caso del conde Danilo en La viuda alegre.

La viuda alegre es una opereta compuesta por Franz Lehár, basado en una comedia de Henri Meilhac. La opereta es un tipo de teatro musical que nace con la devastación de los teatros parisinos y el alejamiento de la ópera, al caer el segundo imperio francés. La opereta es un género que combina pasajes hablados con fragmentos cantados, se caracteriza por tener una trama un poco disparatada y llena de sátira. Se propagó con gran auge por Viena y París, siendo sus principales representantes Johann Strauss, en Viena con el vals y Jacques Offenbach en París con el cancán. Igualmente se expandió el género por el Reino Unido y Estados Unidos transformándose en comedia musical. Así mismo en España, la Zarzuela costumbrista nacida en el siglo XVII y que desarrolla temas netamente locales, fue influenciada por la opereta y se creó la comedia ligera, pero se mantuvo por muy poco tiempo.

Johann Strauss fue uno de los creadores de la llamada música ligera. A Strauss (hijo) se le atribuye la propagación del vals y de la opereta vienesa. El vals se origina en Lândler (Johann Strauss padre), siendo una danza austro alemana de tres por cuatro, en la que se reunían parejas de bailes (cuadrilla) y realizaban una rueda alrededor del salón, haciendo pasos similares al son de la música. Tuvo auge en toda la ciudad y rápidamente se propagó a París. Luego de la muerte del padre, Johann (hijo) empezó a componer operetas, llegando a realizar diecisiete en este género. Realizaba sus composiciones de forma despreocupada y en ellas se sentía el amor y la vida de Viena. Muere el 4 de junio de 1899. Este género es un poco más serio y sentimental que la opereta parisina.

En cambio la opereta de Jacques Offenbach era más sátira social. El desarrolló el cancán (baile a dos por cuatro) y la opereta parisina. El Cancán es una variación de la cuadrilla. Era un baile un poco más extravagante y podía llegar a la vulgaridad, por sus elevados movimientos de piernas y en ciertas ocasiones la exhibición de la ropa interior de las bailarinas. Offenbach tuvo mucho éxito en París.

Nació en Colonia, Alemania el 20 de junio de 1819, siendo un ciudadano de los bulevares de París. Parodiaba la política y el segundo imperio de Napoleón III. Creó el Bouffes-Parisiens para poder representar sus obras. Para 1875 ya tenía en su haber noventa operetas, siendo una de las más famosas Orfeo, con la representación del cancán. Muere el 5 de Octubre de 1880, sin poder ver el estreno de su ópera Los cuentos de Hoffmann. Este compositor fue seguido por jóvenes como Sullivan y Franz Lehár; él creó un estilo nuevo, en el que su frivolidad se refleja con ingenio.

Franz Leház mantiene ese ingenio adquirido por uno de los grandes representantes de la época (siglo XIX). Inicia sus estudios gracias a Antonin Dvorák, en el conservatorio de Praga a los doce años, allí estudió violín. Dirigió bandas militares al igual que su padre, luego fue director del Teatro de Viena. Su obra más representativa es La viuda alegre. Luego de esta opereta incorporó en sus obras estilos como blues y el tango, pero no tuvo el éxito esperado. Algunas de sus obras fueron llevadas al cine, de esta forma la Viuda Alegre ha sido versionada dos veces para la gran pantalla en 1934 por Ernst Libitsch y en 1952 por Curtis Bernhardt, siendo nominada a dos premios de la academia (Oscar). Lehár muere en 1948 y actualmente su casa es el Museo Lehár. Sus obras reflejan su propia orquestación y la maestría en solos de violín, que ayudan al romanticismo en los valses en las escenas de amor.

La viuda alegre consta de tres actos. La obra se sitúa en París. Hanna Glawari, hereda veinte millones de francos tras la muerte de su esposo. El barón Mirko Zeta está preocupado pues si Hanna decide irse de reino, traería la ruina del mismo. Es así como Zeta envía a su ayudante a buscar al conde Danilo que se encuentra en el Maxim’s. Tras varias ocurrencias Hanna y Danilo (que siempre estuvieron enamorados) se reencuentran, pero éste no cede a casarse con Hanna por su fortuna y ella espera a que él le declare su amor. Es así como se realiza una fiesta al mejor estilo Maxim’s en el jardín de la viuda y los enredos de la obra culminan en un final feliz.

Entre los pasajes más conocidos de la opereta se encuentran la balada de “Vilja”, una ninfa que se enamoró de un mortal y el “Vals de la viuda alegre”. Se representa en la obra a las bailarinas de cancán, el estilo burgués de la belle epoque, el gran Maxim’s y la sátira de Offenbach, todo reunido por el mismo compositor, Franz Lehár.

En Venezuela esta opereta se ha representado tan solo una vez, en el Teatro Municipal, representada por la Compañía Italiana de Operetas. Como dato curioso ésta opereta, era una de la favoritas de Hitler y se llegó a representar en los primeros cinco años de estrenada, dieciocho mil veces.

En el año 2006 el Teatro Teresa Carreño se llena de orgullo al presentar tras cien años del estreno de La viuda alegre, interpretada por la Orquesta Sinfónica de Venezuela y grandes figuras de la ópera en Venezuela.


© Centro Documental
Fabiana Sans Arcílagos
Investigadora
Texto preparado para “La Viuda Alegre” Diciembre 2006

El amor y El lago de los cisnes

¿Por qué El lago de los cisnes es el ballet más representado en el mundo? Sin ser dueños de la verdad nos atrevemos a decir que es porque esta pieza gira en torno a uno de los temas fundamentales en las preocupaciones cotidianas del hombre: el amor, ese sentimiento por el cual se mueven mundos. El joven príncipe Sifrido al cumplir su mayoría de edad debe elegir entre las nobles de la comarca a su futura esposa, para anunciarla la noche su cumpleaños. Angustiado por esta situación se dirige a cazar con sus amigos al bosque. Una vez en el lago ven una manada de cisnes blancos. Se disponen a dispararle, cuando Sigfrido fascinado por la belleza del cisne que comanda la manada, se retrae. Se asombra al descubrir que es Odette, una bella princesa transformada en cisnes por el maléfico embrujo de Von Rothbart, un mago, padre de Odile (cisne negro), a quien aspira casar con Sigfrido. Este último se enamora de Odette y le jura amor eterno. De cumplirse la promesa Odette quedaría desencantada. Ella durante el día se convierte en cisne y por breves momentos en la noche es una mujer que espera ansiosa su primer beso de amor para liberarse del hechizo. Esto no lo podía permitir Von Rothbart, quien se va a la fiesta de Sigfrido haciéndole creer que Odile es Odette. El cumpleañero le jura amor a Odile, dejando a Odette en manos de Rothbart. Un amor imposible parece ser el destino de los antiguos amantes. No obstante Sigfrido despierta y rompe el hechizo para luchar por el verdadero amor, por la verdadera reina de los cisnes. Junto a Odette enfrentan los poderes de Von Rothbart, logrando que al final triunfe el amor.

Esta es la historia esencial de este ballet, la cual repite la misma simbología sobre el tema desde la antigüedad griega. Desde entonces se conocen relatos de jóvenes transformados en cisnes. Ovidio, por ejemplo, lo reflejó en su Metamorfosis. Lo mismo ocurre con muchas leyendas escandinavas, gracias a las cuales esta historia se extendió por todo el norte de Europa.

El ballet se estrenó el 4 de marzo de 1877 en el Teatro Bolshoi de Moscú, sin mayores éxitos, ya que fue presentada con apresuramiento, utilizándose sólo una parte de la partitura de Tchaikovsky. Se reemplazó su música por considerarla entonces inadecuada para la danza. El ballet alcanzó escasas presentaciones. El compositor pensó hacer una revisión, pero murió en 1893 sin poder realizarla.
A pesar del poco éxito alcanzado en su estreno tuvo dos presentaciones más en el Bolshoi. La primera se realizó en 1880 con una coreografía de Olaf Hansen. La segunda se hizo en 1882, igualmente con coreografía de Hansen, y con Lydia Geiten en el papel central. Tras algunas funciones sólo los archivos del teatro sabían de esta pieza.
Es cuando Marius Petipa (1818-1910), director de coreografía del Ballet Imperial Ruso y quien luego sería considerado como el que perfeccionó el ballet dándole un argumento largo, entonces reconocido por su éxito en el montaje de La bella durmiente, también de Tchaikovsky, presentó su versión de El lago de los cisnes en 1895. En esta oportunidad Petipa contó con la asistencia de Lev Ivanov y la participación de la afamada “ballerina” italiana Pierina Legnani en el personaje principal.

Años más tarde, Alexander Gorsky (1870-1924), primera figura del ballet ruso, maestro de baile, director de escena y alumno de Petipa, repuso la pieza en la nueva versión de Petipa-Ivanov. Desde entonces nuevas versiones o revisiones se han realizado. En 1910 se presentaron en Londres dos actos donde Olga Diaghilev y Ludmilla Schollar fueron las estrellas principales. Un año más tarde le correspondió a Serge Diaghilev dar a conocer su adaptación en dos actos y tres cuadros, según la versión de Petipa-Ivanov. En 1920 Stanislaki y Nemirovith-danchenko, directores del Teatro de Arte de Moscú, con la colaboración de Gorsky restauraron el ballet. En esta oportunidad el doble personaje Odette-Odile fue encomendado a dos bailarinas distintas y se le agregó el personaje del bufón. Las versiones prosiguieron y en 1953 Vladimir Bourmeister realizó una revisión de la obra basándose en la partitura original. Después el Coronel Basil intentó reducir la obra a un solo acto pero no tuvo el éxito esperado. Otro estilo le dieron también los “ballet soviéticos”, que cambiaron el escenario de la acción por 1830 en vez de la Edad Media. La obra se dividió entonces en tres actos y cuatro cuadros.

La crítica de danza Thamara Hannot considera que existen tres elementos de juicio para analizar en la pieza. Esos elementos son: estilo, técnica y carácter. Según ella, el énfasis de cada uno de ellos varía de un acto a otro. En el segundo acto existe un predominio de estilo y carácter, por sobre la técnicas. En el tercer acto predominan las necesidades de técnica y se debe tomar en cuenta las variaciones masculinas y femeninas.
Por su parte, el crítico musical Harold C. Schönberg en la obra Los grandes compositores, destaca varios elementos que nos permiten entender la importancia de la obra en la historia general de este arte. El citado autor argumenta que “El ballet está implícito en un número elevado de las partituras de Tchaikovsky, a pesar de que el compositor creó tan sólo tres ballets propiamente dichos. Hasta Tchaikovsky, gran parte de la música de ballet había sido mera búsqueda de efectos sonoros.” Prosigue Schönberg diciendo que “Léo Delibes abrió nuevos caminos y demostró lo que un compositor realmente diestro podía lograr. Tchaikovsky admiraba la música de Delibes, y algunos pasajes de El lago de los cisnes la deuda es evidente. Los tres ballet de Tchaikosky están cerca de la ópera, salvo el hecho de que las partes correspondientes a la “voz” están consagradas a los bailarines y no a los cantantes.”

Es digno de destacar el contexto en que Peter Ilich Tchaikovsky (
1840-1893) escribe este ballet, convertido hoy en un clásico en su género. En esa época, el compositor ruso también creó Francesca da Ramini, su ópera Eugen Onegin y su Cuarta sinfonía. Esta última estaba dedicada a una admiradora secreta que lo sostenía con una pensión, gracias a la cual se dedicaba exclusivamente a la composición, luego de la crisis nerviosa que sufrió por su separación, a las pocas semanas de casado. A pesar de sus estudios de piano de la infancia, Tchaikovsky se había iniciado tardíamente en el mundo de la música de manera formal. Sus estudios los comenzó a los veintiún años con Arthur Rubinstein, los cuales culminó con un premio, reconocimiento que le permitió convertirse en profesor de armonía del Conservatorio de Música. Para el momento del estreno de El lago de los cisnes ya había conseguido cierto reconocimiento. Se opuso al nacionalismo musical y al estilo que representan el grupo de los cincos, Borodin, Mussorgski, Rimski-Korsakov, Cui y Balakirev. Como sabemos, el romanticismo musical está relacionado con el romanticismo, la corriente de cambios en literatura, bellas artes y filosofía, que consideraba que la verdad podría ser captada mediante la emoción, el sentimiento y la intuición. La música del romanticismo intentaba expresar estas emociones y describir esas verdades más profundas, mientras conservaba o incluso expandía las estructuras formales del período clásico.

Tchaikovsky consiguió su máximo esplendor cuando comenzó a dirigir sus propias obras, lo que le permitió realizar giras por Europa y Estados Unidos. Hoy es reconocido y admirado en todo el mundo, como lo prueban la popularidad de sus principales composiciones. Entre sus últimas obras cuentan los ballets La bella durmiente, El cascanueces, su ópera La dama de Picas y sus sinfonías Quinta y Sexta (Patética).

El lago de los cisnes se estrenó en Venezuela por primera vez en 1945, gracias a la versión en un sólo acto ofrecida por el ballet del Coronel Basil en el Teatro Municipal. Desde entonces, bien sea en versiones completas, Pas de Deux, o algunos de sus actos, El lago ha estado presente en la historia del ballet en el país. De esa época inicial se conocen los montajes del Ballet de la Nena Coronil, el Ballet Nacional de Venezuela, el de Alicia Alonso e Ygor Youskevitch, el del Ballet Clásico de Lenningrado, Gran Ballet Clásico de Francia y Ballet Estable del Teatro Colón de Buenos Aires, entre otros. Años más tarde se registran numerosos montajes del Ballet Teresa Carreño en versiones completas o fragmentos.

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Jesús Eloy Gutiérrez
Jefe Unidad Centro Documental
Texto preparado para “El Lago de los Cisnes”Agosto 2006